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Nueva TemporadaNicholas Kirkwood mules planos Beya de 18 mm Mules planos Beya de 18 mm en piel de becerro y piel azul cielo de Nicholas Kirkwood con puntera en punta, plantilla con motivo chevron y logo y estilo slip-on. ID del Diseñador: 902A19VBT1B33 Color: B33 Sky Blue Hecho en Italia Composición Suela: Cuero 100% Exterior: Piel de Becerro 100% Forro: Cuero 100% Comparte esto Historia de la marca Después de perfeccionar sus habilidades en el Central Saint Martins School of Art y el Design and Cordwainers College, el diseñador británico de zapatos Nicholas Kirkwood lanzó su marca epónima en 2005. Centrándose en la artesanía de alta calidad y la innovación tecnológica, las colecciones de Kirkwood están definidas por siluetas atrevidas que juegan con las ideas de feminidad y dinamismo. Desvirtuando las expectativas y presentando una nueva estética para el calzado de lujo. Desde los modelos firma de la casa, Beya y Cassati, compra la selección de Farfetch que también incluye la colección cápsula de Kirkwoodde los zapatos planos customizables, Beya Bespoke. Ver todo Nicholas Kirkwood
ARTÍCULO

Beya Nicholas de mules planos Kirkwood mm 18 tpTqR

Abril 19, 2012

Washington D.C, 19 de april de 2012 – Los altos índices de criminalidad en América Latina y el Caribe, no solo dejan un saldo lamentable de muertes y problemas sociales, sino que también constituyen, en algunos casos, el principal obstáculo para el desarrollo de estos países.

Un gran número de delitos y delincuentes acarrea grandes costos a los países que deben combatirlos, pero también para las actividades económicas, por los gastos elevados en seguridad y por la desconfianza que se genera entre los inversionistas potenciales.

El problema es cada vez más grave en Centroamérica, por ejemplo, donde en 2010 se produjeron más de 18.000 homicidios, una cifra que coloca al istmo como una de las áreas más inseguras del mundo. Los expertos coinciden en que todas estas muertes, las armas ilegales en la calle y la acción de los grupos pandilleros, generalmente vinculados al tráfico de drogas, amenazan gravemente las posibilidades de desarrollo a largo plazo para esos países.

¿Por qué hay violencia?

Para el padre Pepe Moratlla, un sacerdote español que trabaja hace más de 25 años en una comunidad humilde de El Salvador, el aumento de la criminalidad "es consecuencia de la carencia de trabajo, de salarios dignos, y una familia con una estructura muy débil".

Enrique Molina, del programa Barrio Ciudad en Honduras, afirma que la violencia se genera en "comunidades que no tienen agua potable, no tienen alcantarillado sanitario, tienen dificultades en acceso. Y en muchas de estas colonias (barrios) existen espacios públicos que no son aprovechados por los habitantes, pero sí son aprovechados por los que quieren hacer el daño a estas comunidades".

Si a la falta de oportunidades se le suma el hecho de que América Central es paso obligado para el tráfico de drogas hacia Estados Unidos, estamos en presencia de un problema que va mucho más allá de las fronteras de los países y de las soluciones que cada gobierno ponga en práctica para enfrentarlo.

De hecho, en junio de 2011 los países centroamericanos celebraron una reunión cumbre en Guatemala para proponer soluciones conjuntas, pero sobre todo para pedir el apoyo de la comunidad internacional y de organismos multilaterales como el Banco Mundial y otros.

Soluciones

Con el respaldo de la comunidad internacional, pero sobre todo con el trabajo incansable de organizaciones de la sociedad civil, en varios países de Centroamérica se llevan a cabo iniciativas para prevenir la violencia o disminuir sus consecuencias. Una de ellas es la Fundación Educación y Trabajo, del padre Moratlla, que lleva adelanta un programa de educación musical en 40 escuelas de El Salvador.

"El objetivo es contrarrestar la violencia y la organización de las pandillas con la cultura musical", explica el sacerdote. En Honduras, por ejemplo, el gobierno financia el programa Barrio Ciudad para mejorar la infraestructura y servicios como la recolección de basura en comunidades pobres. "El proyecto ha cambiado bastante la vida de todos nosotros aquí en el barrio", dice Adali Correa, líder comunitario de Villanueva, en Tegucigalpa.

Elida Domínguez, desde Argentina, propuso en la página de Facebook del Banco Mundial "que haya más trabajo y educación" para combatir la delincuencia. "Que dejen de pasar programas violentos en la tele", pide Annete Bello. Y Aaroncito Leiva sugiere, por su parte, "leyes estrictas e irrevocables, sin derecho alguno para los criminales".

En todo caso, parece claro que no existe una solución única ni válida para todos los casos, y que los países que enfrentan este problema necesitan todo el apoyo que puedan recibir para que el crimen y la violencia dejen de ser una amenaza para su futuro.